El Camino narra la historia de cuatro personas que coinciden como peregrinos en la ruta a Compostela. Acompañan al protagonista un irlandés enemistado con la Iglesia, una mujer canadiense de carácter cínico que en el recorrido busca algún tipo impreciso de redención y un holandés que parece perdido.
Centran la trama de la película las relaciones entre ellos durante el recorrido, que, como afirma el director, se convierten en una metáfora de vida: “Ninguno de los personajes es perfecto en ningún sentido. Más bien están algo trastornados, rotos, carecen de un atractivo particular.
La convivencia entre ellos se hace difícil. Pero descubren que el Camino forma una comunidad, que no podemos hacerlo solos. Necesitamos la comunidad. Necesitamos la fe.”, explica Estévez, antes de añadir que en El Camino está también muy presente el humor.